Definitivamente, algo que caracteriza la cultura de nuestro país es el saber apreciar la belleza y autenticidad del género femenino que engalana los diferentes paisajes de la geografía Colombiana. La gran diversidad de etnias y razas originarias ha producido una singular predominancia de la piel morena en nuestras mujeres. La piel morena demuestra fortaleza, valentía y un singular e imaginario derecho a permanecer en estas tierras mayor que el de las personas con pieles más claras, y no es xenofobia.
Una mujer de piel morena por lo general va conjugada con una figura voluptuosa y de gran altura, cabellos abundantes y facciones algo duras pero sensuales. Las morenas irresistibles se contonean al caminar, acostumbran vestirse con ropas ventiladas debido a las altas temperaturas de los lugares donde generalmente habitan.
Las mujeres morenas son hermosas porque conservan ese sabor de las negras, los mejores rasgos de la elegancia canónica europea y el corazón guerrero de las féminas indígenas.