Las prepagos independientes hace unos años salieron a flote gracias a un libre que contaba todas las poco agradables costumbres de las modelos pertenecientes a la farándula colombiana. Dentro de las modelos resaltadas en el libro se encontraban modelos tan sonados como el de Carolina Cruz y Natalia París. Sin embargo las modelos denunciaron el libro y prohibieron su venta en Colombia, ya que según ellas, atentaba contra su buen nombre. Esta situación se preveía ya que estás modelos tienen un alto poder de convencimiento al vender productos como imágenes publicitarias y ese libro simplemente destruía su imagen y reputación.
El asunto se olvidó con el tiempo pero el oficio de prepagos continuó su asenso hasta la cima, hasta volverse un servicio muy solicitado ya no por grandes mafiosos de años atrás, si no por personas del común que gastan sus ingresos contratando estás chicas para espectáculos privados.
Esperemos que este asunto de las prepagos independientes no dañe la imagen del país.